Aceptar las críticas sin perder el rumbo
La primera ronda de comentarios sobre un manuscrito duele a casi todo el mundo. Meses de trabajo, y alguien escribe que el segundo capítulo es lento y el protagonista antipático. Las reacciones instintivas son dos, ambas inútiles: defenderse, explicando por qué el lector no lo ha entendido, o hundirse y reescribirlo todo siguiendo cada sugerencia. Existe una tercera vía, y es más un método que un carácter.
No respondas en caliente
La primera lectura de los comentarios es emocional, y está bien que lo sea. Pero no es el momento de decidir nada, ni de responder. Lee, da las gracias, cierra. Vuelve a los comentarios al cabo de unos días, cuando puedas leerlos como información y no como juicios sobre ti.
Nunca le expliques al lector beta qué querías decir: en el libro publicado no podrás hacerlo con ningún lector.
El síntoma casi siempre es cierto; la cura, casi nunca
Un lector que dice "aquí me he aburrido" está contando una experiencia real: en eso tiene razón por definición. Cuando añade "deberías quitar el flashback" está proponiendo una solución, y ahí puede equivocarse, porque no conoce el libro como tú.
Separa siempre las dos cosas:
- el síntoma: dónde el lector se ha perdido, aburrido, confundido o ha dejado de creer en algo;
- la cura propuesta: qué sugiere cambiar.
Tómate muy en serio lo primero, y considera lo segundo solo una hipótesis entre muchas.
Busca patrones, no opiniones sueltas
Un comentario aislado es un dato; tres lectores que se detienen en el mismo punto son un problema. Pon los comentarios uno al lado del otro, capítulo a capítulo, y mira dónde se concentran. Ahí es donde merece la pena trabajar primero.
Cuando las opiniones son opuestas ("demasiado lento" y "demasiado rápido" sobre el mismo capítulo), a menudo el problema es otro: el lector no entiende qué está en juego, y cada uno lo expresa a su manera.
Filtrar con tu idea del libro
Cada lector trae sus gustos. A quien le encantan los thrillers una novela intimista le parecerá lenta; a quien lee literatura, una novela de trama le parecerá plana. Antes de intervenir, pregúntate: ¿este comentario me acerca al libro que quiero escribir, o al que querría este lector?
Para responder hace falta tener claro qué quieres que haga el libro: a quién se dirige, qué debe hacer sentir. Si no lo sabes, todas las críticas te parecerán acertadas y el libro se convertirá en un compromiso entre todos.
Un orden para las correcciones
No se responde a los comentarios por orden de llegada. Se empieza por los problemas estructurales (trama, motivaciones, ritmo general), porque resolverlos puede volver innecesarios muchos comentarios de detalle. Las frases y las palabras van al final.
Guarda un registro antes de cambiar
Antes de un cambio importante, conserva la versión anterior del capítulo. No por miedo a equivocarte, sino porque a veces la versión reescrita resuelve un problema y abre otro, y poder volver atrás te da más libertad para probar. En NovLore puedes guardar una versión a mano desde el historial, y reabrir la anterior cuando quieras releerla.
Preguntas frecuentes
¿Y si una crítica me parece injusta?
Puede serlo. Pero antes de descartarla pregúntate qué experiencia de lectura la ha producido: incluso un comentario mal formulado suele señalar un punto en el que algo no ha funcionado.
¿Cuántos lectores hacen falta antes de cambiar algo?
No hay un número, pero un problema señalado por varias personas independientes casi siempre merece una intervención. Una opinión aislada sobre una cuestión de gusto puede quedarse en opinión.
¿Cómo dejo de tomármelo como algo personal?
Recordando que el manuscrito no eres tú, y que el comentario se refiere a una versión del texto, no a su valor final. Con el tiempo se vuelve una costumbre: los comentarios dejan de doler y empiezan a servir.