Escaleta o escritura libre: qué método te conviene
Entre quienes escriben novelas hay una distinción que vuelve siempre: por un lado quien lo planifica todo antes de escribir la primera línea, por otro quien se sienta con una idea y descubre la historia escribiéndola. En inglés los llaman plotters y pantsers, "los que escriben sobre la marcha". Ambos métodos han dado grandes libros, y el debate sobre cuál es mejor no tiene respuesta. Tiene, en cambio, una pregunta más útil: ¿cuál funciona para ti?
Escribir con escaleta
Quien planifica prepara antes un mapa: los giros principales, la lista de capítulos, a veces cada escena con su objetivo.
Ventajas
- siempre sabes qué escribir cuando te sientas, y el bloqueo ante la página en blanco se reduce;
- la estructura se sostiene: los giros están preparados, los hilos se cierran;
- la revisión suele ser más ligera, porque los grandes problemas se resuelven sobre el papel.
Riesgos
- la historia puede resultar mecánica, con personajes que ejecutan el plan en lugar de vivir;
- algunos autores, después de planificarlo todo, pierden las ganas de escribirlo: la historia ya la han "vivido";
- se tiende a no escuchar las mejores ideas que llegan durante el borrador, por fidelidad al plan.
Escribir sin plan
Quien escribe sobre la marcha parte de un personaje, una situación o una imagen, y sigue la historia adonde vaya.
Ventajas
- personajes y diálogos suelen ser más vivos y sorprendentes, porque sorprenden también a quien escribe;
- el descubrimiento mantiene alta la motivación: se escribe también para saber qué pasa;
- los giros inesperados surgen con naturalidad.
Riesgos
- te bloqueas a mitad, cuando se acaba el impulso inicial y no sabes adónde ir;
- el primer borrador exige muchas más reescrituras: capítulos que quitar, tramas abandonadas, finales que preparar hacia atrás;
- es fácil escribir durante meses sin llegar nunca al final.
El término medio
En la práctica, casi todos los autores usan una combinación. Algunas formas habituales:
- los postes de la tienda: se deciden el principio, el final y dos o tres giros centrales, y se escribe libremente entre uno y otro;
- la escaleta móvil: se planifican solo los tres o cuatro capítulos siguientes, y se actualiza el mapa sobre la marcha;
- escribir y luego planificar: se escribe libremente la primera parte para conocer a los personajes, y luego se para a construir una estructura para el resto;
- la escaleta después del borrador: se escribe libremente y se construye la escaleta del libro ya escrito, para ver qué no se sostiene en la revisión.
Cómo saber cuál es tu método
Algunas preguntas ayudan:
- ¿Te has bloqueado alguna vez a mitad de un proyecto? Probablemente necesitas más planificación.
- ¿Has perdido el interés por una historia después de proyectarla entera? Entonces planifica menos, y deja espacio al descubrimiento.
- ¿Disfrutas más construyendo el mapa o explorando? El placer es un buen indicador: un método que odias no lo mantendrás durante una novela entera.
El método también puede cambiar de un libro a otro. Una novela negra, con pistas y falsas pistas que sembrar, suele pedir más planificación que una novela intimista.
En NovLore
La estructura del libro se adapta a las dos formas de trabajar: puedes preparar de antemano la lista de partes y capítulos, o añadirlos de uno en uno mientras escribes y reordenarlos después, arrastrándolos. El mapa del libro nunca está bloqueado.
Preguntas frecuentes
¿Quien escribe sobre la marcha debe hacer igualmente una escaleta?
Tarde o temprano sí, aunque sea en la revisión. Reconstruir la estructura del libro ya escrito es la forma más rápida de ver tramas abiertas, repeticiones y capítulos sin función.
¿La escaleta hay que seguirla al pie de la letra?
No. Es un mapa, no un contrato. Si durante el borrador llega una idea mejor, se cambia el mapa: lo importante es actualizarlo, para entender qué cambia en el resto del libro.
¿Qué nivel de detalle debe tener una escaleta?
El suficiente para no bloquearte. A algunos les bastan cinco líneas para todo el libro; otros quieren una ficha para cada escena. Si la escaleta te quita las ganas de escribir, es demasiado detallada.