Qué dejar hacer a la IA y qué no

· Roberto Sirolo · 2 min de lectura

Cuando empiezas a usar la inteligencia artificial al escribir, la pregunta práctica llega enseguida: ¿qué le hago hacer? La respuesta útil no pasa por la dificultad de la tarea, sino por quién está tomando la decisión.

El criterio: quién decide, quién ejecuta

Una tarea es segura de delegar cuando la decisión creativa ya la has tomado tú y a la IA le queda una ejecución verificable. Se vuelve arriesgada cuando es la IA la que elige algo que luego acaba en el libro: el tono de una escena, lo que dice un personaje, qué evento cierra el capítulo.

La prueba es simple. Pregúntate: si borro lo que ha producido y lo rehago yo, ¿estoy rehaciendo un trabajo o tomando una decisión? Si es un trabajo, delega. Si es una decisión, resérvatela.

Qué puedes delegar sin pensarlo demasiado

Tarea Por qué es segura
Corrección de erratas y gramática No tiene componente estilística: la frase es correcta o no lo es
Preguntas de coherencia sobre la biblia de la obra Es memoria y búsqueda, no invención
Transcripción y limpieza del dictado Es edición de algo que ya has dicho tú
Reescritura puntual de una sola frase con restricciones precisas El juicio sobre qué cambiar sigue siendo tuyo
Listas de control, sinónimos, comprobación de repeticiones Apoyo mecánico a la revisión

En todos estos casos puedes tirar el resultado sin haber perdido nada irrepetible.

Qué conviene que te reserves

  • El primer borrador de las escenas. Ahí se fijan las decisiones; si las fija la IA, el capítulo no es tuyo y tarde o temprano lo reescribes.
  • Las decisiones de trama. Qué evento pasa, en qué orden, con qué peso.
  • La voz de los personajes. Cómo hablan, qué no dirían nunca.
  • El final. El cierre es la promesa cumplida al lector: lo menos delegable de todo.
  • Qué callar. La omisión es una decisión de autor que un modelo, por construcción, tiende a rellenar.

La zona intermedia: la IA como lectora crítica

Hay un uso intermedio que rinde mucho y arriesga poco: pedirle a la IA que señale los problemas, no que los resuelva. "¿Este diálogo es coherente con el carácter que he definido?", "¿dónde baja la tensión en esta escena?". Ella indica, tú reescribes. Casi todo el beneficio, casi ningún riesgo para la voz.

Preguntas frecuentes

Si la IA me propone una frase y me gusta, ¿puedo quedármela?

Sí, siempre que la decisión de quedártela sea tuya y consciente. El problema no es la frase afortunada suelta: es delegar en bloque páginas enteras y darte cuenta después de que no suenan como el resto del libro.

¿Vale el mismo criterio para un ensayo o una tesis?

En gran parte sí, pero la frontera se desplaza. En un texto argumentativo la IA puede ayudar más con la estructura y la claridad expositiva; siguen siendo tuyas la tesis, la interpretación de las fuentes y el hilo del razonamiento.

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NovLore es el estudio de escritura donde la estructura y el texto de tu obra viven en el mismo sitio.