No consigo escribir la tesis: qué hacer

· Roberto Sirolo · 4 min de lectura

La página en blanco de la tesis pesa distinto a la de una novela o un artículo cualquiera: detrás hay quien dirige el trabajo, un tribunal, una nota que parece depender de cada frase. Entender de dónde viene realmente el bloqueo es el primer paso para dejar de esperar simplemente a que pase.

El bloqueo con la tesis suele ser miedo a equivocarse, no falta de ideas

A diferencia de otros bloqueos de escritura, el de la tesis casi siempre lleva consigo un juez concreto y específico: quien dirige el trabajo, el tribunal, la nota final. Eso hace que la parálisis sea distinta de un simple "no sé qué escribir": es más bien "sé lo que querría escribir pero temo que no sirva", lo que lleva a releer y reescribir el mismo párrafo en vez de avanzar.

Reconocer que el problema es el miedo al juicio, no la ausencia de contenido, es el primer paso para afrontarlo de otra manera: escribir una versión imperfecta para corregir después, en vez de esperar a escribir directamente la buena.

Una tesis entera es demasiado grande para empezar; un párrafo no

Mirar el trabajo entero —capítulos, bibliografía, revisión, entrega— todo junto es casi garantía de procrastinación, porque ninguna sesión de trabajo puede afrontar de verdad "la tesis" como un bloque único. El remedio práctico es reducir la unidad de trabajo: no "hoy escribo el capítulo 2", sino "hoy escribo el apartado sobre el método de recogida de datos", o incluso solo "hoy escribo tres párrafos".

Una unidad de trabajo lo bastante pequeña como para poder terminarse de verdad en una sesión le quita fuerza a la sensación de no saber por dónde empezar.

Escribir mal a propósito, sabiendo que se reescribirá

Como con cualquier otro bloqueo de escritura, darse permiso explícito para producir una primera versión por debajo del nivel exigido —frases sin pulir, argumento todavía por afinar, incluso alguna nota tipo "aquí falta una fuente" dejada en el texto— quita la presión que a menudo genera el bloqueo.

El objetivo de esta primera versión no es ser la que lea quien dirige el trabajo, sino tener algo concreto sobre lo que trabajar después, lo cual es casi siempre más fácil que partir de la página en blanco.

La relación con quien dirige el trabajo, y por qué el silencio empeora el bloqueo

Un factor que agrava el bloqueo más que la propia dificultad del contenido es el silencio prolongado con quien dirige el trabajo: semanas sin escribir y sin dar señales, por miedo a mostrar algo que todavía se considera demasiado verde. El resultado suele ser justo lo contrario de lo que se intenta evitar: un trabajo que se acumula con retraso aumenta, en vez de reducir, la ansiedad por el juicio final.

Compartir incluso material incompleto, dejando claro que es un borrador, tiende a romper este ciclo mejor que esperar a tener algo presentable.

Las pausas elegidas no son el problema

No toda pausa en la escritura es un bloqueo que resolver. Parar después de haber cerrado un capítulo importante, o dejar reposar un razonamiento antes de escribir la discusión de los resultados, suele ser una elección útil, no un síntoma. El bloqueo real es el que se sufre, no el que se elige: cuando no se sabe cuánto va a durar y no ha sido una decisión propia parar.

Distinguir las dos situaciones evita tratar cada día sin escribir como una alarma.

Ver las piezas, no solo el conjunto

Parte del peso psicológico de una tesis larga viene de no tener una forma sencilla de ver cuánto se ha hecho ya frente a lo que queda. Mantener los capítulos organizados en una estructura visible —aunque sea solo un árbol de capítulos y apartados que se puede reordenar a medida que avanza el trabajo, como el del panel de Estructura de NovLore— ayuda a vivir el trabajo como una secuencia de piezas ya afrontadas y piezas todavía por afrontar, en vez de como un bloque indistinto que nunca se reduce.

Preguntas frecuentes

¿Es normal pasar semanas sin escribir y luego retomarlo?

Sí, sobre todo durante la fase de investigación o recogida de datos, cuando el tiempo se va a otra parte. El riesgo real no es la pausa en sí, sino perder el hilo de hasta dónde se había llegado y de lo que ya se había decidido sobre la estructura: un índice actualizado y algunas notas sobre lo que falta ayudan más que la disciplina diaria, para quien trabaja de forma intermitente.

¿Hay que esperar a tener las ideas claras antes de escribir un capítulo?

En la mayoría de los casos, no: escribir una versión imperfecta suele ser la forma más rápida de aclarar las ideas, no el paso siguiente a tenerlas ya claras. Esperar a la claridad total antes de empezar a escribir es una de las causas más comunes de bloqueo prolongado.

¿Cuánto influye la fecha de entrega en la gestión del bloqueo?

Influye, pero trabajar contra ella en el último momento aumenta el bloqueo en vez de reducirlo: la presión aguda tiende a empeorar, no a resolver, el miedo a equivocarse descrito antes. Dividir el tiempo restante en porciones de trabajo pequeñas y concretas sigue siendo más eficaz que confiar solo en la fecha de entrega como empuje.

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NovLore es el estudio de escritura donde la estructura y el texto de un trabajo largo, ya sea una novela o una tesis, viven en el mismo sitio.